¿Nuestra vida termina con la muerte?¿Hay vida después de la vida?

Atrevámonos a hablar de la muerte.

El diccionario define "término" como: Fin o conclusión de una cosa. Último punto hasta donde llega o se extiende una cosa en el tiempo o en el espacio. Línea que divide los territorios según su organización política. Territorio que comprende un municipio….

Pues sí, para mí la muerte es hablar de término, es un final o conclusión de una etapa. Es re-conocer que la vida en carne y hueso acaba. Pero que continúa en otra forma.

La muerte es un tránsito hacia una nueva forma de vida, sin duda es la continuación de la misma en otra forma. ¿Pero cómo creer que existe una vida tras el pasaje de dejar el cuerpo, ya que es ésta la forma en la tierra?

Hablar hoy de mi experiencia, conlleva un compromiso conmigo misma y con el Ser. El objetivo principal es facilitar la comprensión de la muerte y la vida, facilitar la integración de esta polaridad en la Luz que Somos.

Desde muy pequeña he tenido muchas experiencias extra sensoriales y que por temor siempre oculté. Es necesario nombrar que el miedo a la muerte es una cosa y el miedo a los espíritus es otra. Mi propósito es ayudarte a perder el miedo “a lo que no se ve”.

Tras muchas experiencias, puedo contaros que, como todo en la vida, la Luz también tiene muchos matices, pudiendo ir desde lo oscuro a lo más luminoso. Los seres en tránsito son personas que fallecieron y dejaron su cuerpo y que necesitan ayuda porque no acaban de encontrar su sitio en la Luz. Estas experiencias se “suelen” escuchar en la calle. Por ej. Rezar para ayudarle en su tránsito a la Luz, poner una velita, etc… Son personas que por su forma de muerte o emociones que albergan cuando llega la hora de marcharse “se quedan atrapados”. Explico lo de los seres en tránsito por lo que a continuación contaré, para que se entienda.

En palabras de Brian Weiss, “no somos seres humanos con experiencias espirituales si no seres espirituales con experiencias humanas”

Pues sí, la vida continúa en otra forma después de dejar el cuerpo.

La primera experiencia fuerte, aunque curiosamente no tuve ningún miedo, sino mucha paz, la tuve con mi padre. Mi padre falleció con 67 años, cuando yo tenía 13 años.

Asimilar este contacto con él me costó años de terapia y consultas de homeopatía, por supuesto, para tratar el miedo a los fantasmas, porque claro estaba relacionado con mi historia de vida, “hubieron muchos fantasmas”….

Lo cierto es que mi padre se pone en contacto conmigo para comunicarme y llevarme donde ellos/as están. Fue la experiencia más reveladora y costosa de asimilar para mí. A partir de ese momento, yo creía que mi padre estaba en todos los sitios, que me veía, tenía pánico a volver a tener un encuentro y morir de espanto, no me agradaba nada ver a alguien que no fuera en forma física.

Tuve la suerte de estar con mi padre, estuvimos en un túnel donde efectivamente al final había una Luz maravillosa. Allí donde yo estuve, había mucha gente que acababa de morir, sólo había para mí una persona conocida, el resto eran desconocidos/as . Él me explicaba que el motivo de su encuentro, era para ayudarme a perder el miedo a la muerte. Él se encontraba estupendamente y ví que allí en aquella especie de banqueta larga, yo los veía sentados, vestidos y en forma física, por lo que me contaba mi padre, en palabras literales, “son personas que acaban de morir y que están asimilando su muerte, o forma de muerte, o la separación con sus seres queridos, estaban tratando la aceptación de su nuevo estado". Ellos/as estaban tomando conciencia de su cambio de materia, estaban tomando conciencia de su muerte, de su término, necesario para cerrar y poder continuar su camino, en esa otra forma y nueva vida. Todos/as estaban tranquilos/as en una atmósfera tranquila y de mucha paz.

Fuimos caminando hacia delante, el túnel era muy amplio, íbamos camino de la Luz.

Para mi sorpresa, me encontré que estábamos en este planeta. ¿Pero si estamos en el mismo sitio? Efectivamente, me dijo. “ estamos en el mismo sitio pero en distinto plano”.

Se daban dos realidades paralelas en el mismo lugar, en distinta forma. Con esta experiencia pude concluir que la vida continúa...

Isabel Lozano

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